He viajado dos veces con Rutopía (viajes familiares) y ambas han sido experiencias maravillosas.

Lugares de enorme belleza y riqueza biocultural, imposibles de conocer en el turismo convencional. Lo mejor de todo: ¡los anfitriones! Personas entrañables que conocen y aman sus culturas y territorios y saben transmitirlo con cariño, orgullo y gran sentido de la hospitalidad.

Sin duda, volveremos a viajar con ellos muchas veces más!!