Lo pasamos muy bien.

Empezamos en la Ciudad de México con un tour de dos días lleno de museos, comida y hermosas vistas. Después fuimos a Cholula para conocer la cultura de una ciudad más pequeña, ver un mercado local y comer comida tradicional. Terminamos el tour en un pequeño pueblo llamado Cuetzalan, donde la mayoría de la gente habla una lengua indígena. Todos nuestros guías fueron estupendos.

¡Gracias por unas vacaciones memorables!