El viaje estaba perfectamente organizado, siempre viajábamos en exclusiva o en grupos muy reducidos y teníamos libertad para hacer nuestras propias actividades. Todos los alojamientos eran fantásticos y sostenibles, la comida casi siempre local y muy buena, siempre podíamos llenar nuestras botellas de agua de Rutopía y viajar lo más libre de plástico posible. Nos recibieron en el aeropuerto y nos ayudaron a conseguir un coche de alquiler. Después, viajamos de forma independiente, pero teníamos nuestras citas y reservas fijas con Rutopía.

¡La mezcla perfecta!